14 agosto, 2005
Cosejo de guerra al pueblo de Chile
Casi me caigo de mi sillón de alerce labrado.... El candidato del Gobierno, el juez Ballesteros, integraba Cosejos de Guerra entre 1973-76......
Desde antes de haberme designado tengo claro que la justicia en este país no garantiza imparcialidad a nadie, pero esto... es el colmo de la desverguenza.
Este caballero que quiere ser "designado" como ministro de la corte suprema.... ha querido pasarle un gol a este atolondrado país, que no logra reponerse de los años de atropellos que ha vivido...
Menos mal que yo cuento con internet (a teléfono por supuesto)... y paseando por la web, descubro con asombro que la información es de muy buena fuente y que este juez, dedicaba sus horas libres a hacer la pega sucia que le encargaba mi colega del Riggs.
Es decir, darle una cara de "legalidad" a sus asesinatos y demás tropelías del régimen. Y este caballero se prestaba para cubrir con un manto de verguenza la imagen de la libertad y el derecho que preside la entrada al palacio de justicia.
Este "designado"... o sea yo... defensor de pobres y humildes, se pregunta:
¿Cuánto sabía el gobierno de este asunto?
Y si lo sabía... ¿En retribución a qué hace la vista gorda?
¿Dónde está el queso en este asunto?
¿Quién le pasa un gol a quién?
Con los años de conocer la flora y fauna silvestre de este Chile querido, aún logro sorprenderme con tanta desverguenza de los defensores de un régimen que dejó a mi país en el oscurantismo. Dejó los derechos humanos de mi pueblo en la más baja escala de valores. Asesinó y torturó, dilapidó la intelectualidad de los 70.
Como consecuencia de tanto atropelo, este pueblo bajó en todos los niveles, especialmente en el intelectual y cultural. Basta con ver de qué se alimentan culturalmente la gran masa de televidentes chilenos, o consultar cuantos libros leen al año.
Que el apagón no llegue hasta los distinguidos lectores de "La página del designado", hay que tener fe que lograremos descubrir la VERDAD en los atropellos sufridos y obtener JUSTICIA para las víctimas.
Es la lucha de este designado y será la tarea que mantendrá en alto la bandera de la MEMORIA para que nunca se olviden los atropellos y que jueces que apoyaron estos atropellos nunca más puedan aplicar su torcida justica en Chile.
Que así sea, amén.
Desde antes de haberme designado tengo claro que la justicia en este país no garantiza imparcialidad a nadie, pero esto... es el colmo de la desverguenza.
Este caballero que quiere ser "designado" como ministro de la corte suprema.... ha querido pasarle un gol a este atolondrado país, que no logra reponerse de los años de atropellos que ha vivido...
Menos mal que yo cuento con internet (a teléfono por supuesto)... y paseando por la web, descubro con asombro que la información es de muy buena fuente y que este juez, dedicaba sus horas libres a hacer la pega sucia que le encargaba mi colega del Riggs.
Es decir, darle una cara de "legalidad" a sus asesinatos y demás tropelías del régimen. Y este caballero se prestaba para cubrir con un manto de verguenza la imagen de la libertad y el derecho que preside la entrada al palacio de justicia.
Este "designado"... o sea yo... defensor de pobres y humildes, se pregunta:
¿Cuánto sabía el gobierno de este asunto?
Y si lo sabía... ¿En retribución a qué hace la vista gorda?
¿Dónde está el queso en este asunto?
¿Quién le pasa un gol a quién?
Con los años de conocer la flora y fauna silvestre de este Chile querido, aún logro sorprenderme con tanta desverguenza de los defensores de un régimen que dejó a mi país en el oscurantismo. Dejó los derechos humanos de mi pueblo en la más baja escala de valores. Asesinó y torturó, dilapidó la intelectualidad de los 70.
Como consecuencia de tanto atropelo, este pueblo bajó en todos los niveles, especialmente en el intelectual y cultural. Basta con ver de qué se alimentan culturalmente la gran masa de televidentes chilenos, o consultar cuantos libros leen al año.
Que el apagón no llegue hasta los distinguidos lectores de "La página del designado", hay que tener fe que lograremos descubrir la VERDAD en los atropellos sufridos y obtener JUSTICIA para las víctimas.
Es la lucha de este designado y será la tarea que mantendrá en alto la bandera de la MEMORIA para que nunca se olviden los atropellos y que jueces que apoyaron estos atropellos nunca más puedan aplicar su torcida justica en Chile.
Que así sea, amén.


